Jornadas de Documentales HdC


Este Jueves y Viernes estaré junto a Jorge J. Frías en la Universidad de Málaga (Facultad de Ciencias) dentro de un acto englobado en el estreno del corto documental “11S. Demoliendo la Conspiración”.

También proyectaremos el día anterior (Jueves) el largometraje sobre la historia de la ciencia “Del Mito a la Razón”.

Ambos metrajes han sido producidos por Hablando de Ciencia, el relativo al 11S guionizado por el propio Jorge, analizando la caída de las torres gemelas desde el punto de vista de la física; mientras que “Del Mito a la Razón”, estrenado hace poco más de un año oficialmente, contó con un elenco de guionistas entres los que tuve la suerte de encontrarme.

Ambos documentales han sido dirigidos por Rubén Lijó.

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Delfín pidiendo ayuda


El pasado mes fuimos testigos de como un delfín pedía ayuda a dos buzos.

Lo comparto aquí porque uno de mis temas de interés más notable es el de la etología, como muchos ya sabéis.

Los buzos estaban haciendo una inmersión nocturna el día 11 del mes pasado (Enero), con el fin de observar especímenes de Manta (Manta Biropsis) en Hawaii. De repente un delfín de la especie Tursiops se acerca a uno de los buzos y parece “pedirle” que le quite un anzuelo que llevaba clavado en su aleta pectoral izquierda. El animal le muestra al buzo la zona y se queda inmóvil frente a él esperando que le quite la línea de pesca. El proceso se realiza en varias fases, en las cuales el delfín se deja hacer y finalmente, cuando es liberado del anzuelo se aleja de los humanos…

Recordemos que se trata de un delfín salvaje. Es un vídeo muy interesante. Esta especie de mamíferos ya ha demostrado su alta capacidad cerebral y su alta tolerancia y confianza hacia el ser humano. También hay estudios que demuestran que poseen sentido del humor, gastan bromas y hasta se cuentan entre ellos las cosas que les ocurren cuando los demás no están delante.

Disfrutad del vídeo:

¿Qué es esa cosa llamada ciencia?


¿Qué es esa cosa llamada ciencia?“, es el título de un libro escrito por Alan F. Chalmers en 1999 y que además fue el que utilizamos en la asignatura “Filosofía de la Ciencia” allá por el año 2002 cuando cursaba mis estudios de Ingeniero. Se trata de una buena obra, una obra de filosofía, filosofía de la ciencia para ser exactos. A lo largo del libro se aborda la pregunta que le da título, y lo que puede parecer una sencilla pregunta, al adentrarnos en el tema y en las diferentes corrientes de pensamiento, vemos que se torna mucho más complicada. El libro hace un repaso por las teorías más relevantes en la materia y sus autores: Inductivismo, Falsacionismo (Popper), Teoría de los paradigmas (Kuhn), los programas de investigación (Lakatos), el anarquismo científico de Feyerabend, etc. Autores que yo casi consideraría más como sociólogos de la ciencia que como filósofos, ya que dedicaron más tiempo a comprender y explicar el comportamiento de la comunidad científica que a otra cosa.

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Este libro lleva 11 años en mi estantería. Bueno, en las estanterías de cada uno de los lugares donde he ido viviendo desde entonces. Y recientemente lo he desempolvado para responder a las siguientes preguntas que me plantearon y cuya respuesta voy a compartir aquí con vosotros:

  • ¿Qué es la ciencia? ¿Qué diferencia a la ciencia de otras actividades humanas?
  • ¿Existe progreso en el conocimiento científico?
  • ¿Cuál es o debe ser el objetivo de la ciencia?
  • ¿La adquisición del conocimiento científico es un proceso completamente racional?

Comenzamos:

¿Qué es la ciencia? ¿Qué diferencia a la ciencia de otras actividades humanas?

Según la RAE la ciencia es: “el conjunto de conocimientos obtenidos mediante observación y razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales”. Esta es la definición oficial, pero la pregunta se vuelve más compleja si nos adentramos en la filosofía de la ciencia, lo cual puede generarnos más dudas que soluciones a la cuestión. Personalmente creo que la ciencia es la mejor aproximación a la obtención de saber sobre el mundo que nos rodea que los seres humanos podemos tener, con sus imperfecciones.

El primer factor diferenciador entre la ciencia y la gran mayoría de actividades humanas podríamos decir que es su objetivo: el de la obtención de conocimiento sobre el medio. Una vez aplicamos este criterio nos quedarían, según mi punto de vista 3 actividades humanas con dicho propósito: a) la ciencia, b) la metafísica, c) la religión. Lo cual me recuerda la famosa analogía del gato negro:

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Las tres disciplinas que he rescatado tras el filtro anterior realmente han ido ligadas históricamente, desde los primeros pensadores presocráticos, y destacando a Descartes que en “El discurso del método” y  “Meditaciones Metafísicas” trata de establecer las verdades Universales en todos estos campos. Pero es necesario aplicar otro criterio que nos diferencie a la ciencia de la religión y la filosofía/metafísica, y este es el de la forma de obtención del conocimiento. La religión no hace uso de la razón, cualquier evidencia en contra de sus principios es obviada y tampoco aporta evidencias que los avalen. Por otro lado, la metafísica no hace uso del empirismo, basándose en la razón pura (tema tratado en la gran obra de Kantcrítica de la razón pura”). Sin embargo, la ciencia, bajo mi punto de vista, hace uso de ambas partes, del empirismo necesario para generar teorías y del raciocinio que se requiere a la hora de extraer el conocimiento útil, enmarcar esas teorías como leyes y generar predicciones.

¿Existe progreso en el conocimiento científico?

Mi opinión es que sí, existe progreso. Es cierto que a lo largo de la historia las teorías científicas son descartadas y sustituídas por otras y los cambios de paradigma parecen indicar que la ciencia estaba equivocada, no obstante, por muy grande que sea el cambio de paradigma, generalmente suele ser una mejor explicación a fenómenos que ya eran explicados anteriormente de una forma menos precisa. En este caso estoy de acuerdo con Popper en el hecho de que la ciencia es como una red que trata de atrapar la realidad, y esa red cada vez es más fina, siendo capaz de explicar lo que nos rodea con un mayor detalle y exactitud.

Es innegable que cada vez la edad de mortalidad de la población es mayor por los progresos que nos aportan ciencias como la medicina, así mismo hoy en día somos capaces de explicar fenómenos como las tormentas o las mareas, anteriormente explicadas mediante la acción de dioses en las antiguas religiones, por ejemplo Thor o Neptuno (el ser humano necesita explicación para todo por su propia naturaleza, y es la ciencia la que progresa y arrebata esas explicaciones a la religión).

¿Cuál es o debe ser el objetivo de la ciencia?

El objetivo de la ciencia es, y debe ser, la obtención de conocimiento. Es el mismo objetivo que tienen –como mencionamos anteriormente- la filosofía y la religión. Debe dar explicación a los fenómenos que nos rodean y tratar de resolver las preguntas que desde siempre el ser humano se ha planteado, eso sí, cada vez son más concretas y especializadas.

Por otro lado la ciencia también tiene sus aportes en la mejora de la calidad de vida del ser humano con sus aplicaciones tecnológicas. Pero, pese a ser Ingeniero, a mí personalmente esto me resulta algo tangencial a la ciencia en sí.

¿La adquisición del conocimiento científico es un proceso completamente racional?

Absolutamente no. La ciencia requiere de empirismo y experimentación. Si únicamente utilizásemos la razón sólo alcanzaríamos pseudoconocimiento tautológico (permitaséme volver a nombrar a Descartes y su “pienso luego existo” como ejemplo). Es cierto que la inclusión del empirismo en la generación del conocimiento implica aceptar cierto error debido a las limitaciones de nuestros sistemas sensoriales y a su facilidad de ser engañados, pero eso es algo inherente al ser humano y de lo que no podemos escapar, por lo que cualquier conocimiento que obtengamos debemos aceptar que tiene las limitaciones que nos son propias. No podemos escapar de argumentos escépticos fuertes  del tipo de “la hipótesis del genio maligno” o “el cerebro en la cubeta”, pero superando esto hemos de ser capaces de aceptar que las armas con las que contamos para entender la realidad son las que son y nos vemos limitados, no sólo por nuestros sentidos, sino por nuestras emociones también, capaces de alterar nuestra percepción y raciocinio e influenciadas por el momento histórico/social/personal. No obstante la ciencia trata de minimizar estas posibles trabas mediante normas dentro de su comunidad como pueden ser: la exigencia de reproducibilidad de los experimentos, la revisión por pares, etc…

Para terminar decir que obviamente la ciencia también requiere de razón, quizás más de la que Hume consideraba necesaria. Por lo tanto, según mi opinión: empirismo y razón son absolutamente necesarios para la generación de conocimiento científico.

PD: En este post reflejo mi visión. Es tan discutible como cualquier otra. Agradezco aportes al respecto y/o críticas. Y mi agradecimiento en concreto a Paulo Hernández.

Actimel, con L.Casei Imunitass. Ayuda a tus defensas.


Ayer estuve en el supermercado. Pasando por la zona de los lácteos vi el Actimel. Y recordé un vídeo de una charla en la Universidad de Sevilla a cargo de Jose Manuel López Nicolás (responsable del blog Scientia y al que suelo referirme siempre que trato un tema sobre alimentación y publicidad, pues lo considero una referencia).

El vídeo del que hablo lo podéis ver aquí. Pero un momento, lector. No abandones esta entrada aún. Si eso ya ves luego el vídeo. Además, es muy largo y ahora mismo no tienes tiempo. Continúa leyendo que dejar las cosas a medias está feo, póntelo en favoritos y ya lo verás con calma.

Bueno, vamos al grano. Algunos recordaréis que hace poco más de un año publiqué un post de título ”Ni Power Balance, ni Actimel ni cremas con ADN” donde ya me metí en los “fregaos” de la publicidad científica engañosa y cité por primera vez a Scientia. En ese post explicaba la falta de base que tenía la afirmación de que el Actimel era bueno para mejorar las defensas, según la EFSA (la Autoridad Europea de Salud Alimentaria).

Viendo estas Navidades la charla de Jose, cuyo título era “Ciencia, matemáticas y publicidad -el caso de las bebidas energéticas-”, en el fragmento entre 1h:02m:30s y 1h:06m:20s el ponente habla sobre el Actimel de nuevo [Si, yo tampoco entiendo que tienen que ver las matemáticas, la publicidad, el Red Bull y el Actimel, pero él es así, lo relaciona todo, y no lo hace nada mal].

Bueno, para los que aún no hayan huído a Scientia para evitarse intermediarios os explico gráficamente lo que quiero decir. Observad esta imagen que he sacado de Internet al buscar en Google Images “Actimel”:

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¿Qué véis?. Un botecito de Actimel. ¿No?. El de siempre, el de toda la vida. Ahora os muestro la foto que hice ayer en el supermercado del pack de Actimel:

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¿Alguna diferencia?. Mmmmm, parece que si, ¿no?. Si no la encuentras mira un poquito más. Y no me refiero a las diferencias en el diseño de la tipografía. ¿Dónde está el L. Casei Imunitass ahora? Y, ¡mira!, ¡ahora lleva vitaminas el Actimel! No es que se les haya acabado el Imunitass y ahora le echen de otro, ni tampoco es que los señores de Danone quieran que tengamos más vitaminas en nuestra alimentación. Todo responde a una estrategia comercial.

Para empezar, el apellido Imunitass tuvo que ser retirado del producto tras una sentencia que les impedía hacer referencias al sistema inmunitario para vender un componente que no ha demostrado su eficacia para mejorarlo. Si, efectivamente. Si llegados a este punto aún hay gente que no lo sabe, lo del título de este post es publicidad fraudulenta. Ironía en mi caso. L. Casei no te ayuda con eso, lo siento. Entonces intentaron utilizar otro nombre “L. Casei Defensis”:

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Pero nada, tampoco. Al final se han tenido que quedar con L. Casei. Y luego le ponen el apellido “Danone” (como vemos en mi foto). Y L. Casei no es mas que Lactobacillus casei, sin más, una simple familia de bacetrias sin efectos beneficiosos demostrados sobre el sistema inmune. Como mucho y según la Wikipedia lo que esta demostrado es que algunas variantes pueden ayudar a niños a recuperarse antes de diarreas. Nada más. Ni sistema inmune ni nada, vamos que regenera la flora intestinal como cualquier buen yogur.

¿Y la segunda diferencia?. ¿Las vitaminas?. Tras que la EFSA dictaminara que Actimel no valía para lo que decía valer, los publicistas de DANONE se echarían las manos a la cabeza buscando una solución. Se pondría en marcha la maquinaria que el ex-publicista Frédéric Beigbeder describía en su novela autobiográfica de título “13,99” (en la cual describía su trabajo -curiosamente- para la empresa “Madone” vendiendo a toda costa este tipo de productos alimenticios con supuestas propiedades). Ellos necesitaban seguir con su publicidad, necesitaban seguir calando en la cultura popular que este producto es bueno para las defensas. ¿Qué hicieron?. Añadir esas vitaminas que SI intervienen en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario. Vitamina B6 y Vitamina D. Necesarias para la generación de anticuerpos. Pero un par de detallitos: 1) El consumo de estas vitaminas -añadidas aquí artificialmente- te ayudará siempre que tu alimentación requiera ese suplemento, si ya en tu dieta las incluyes lo suficiente, no tendrá efectos beneficiosos extra; 2) Estas vitaminas están presentes de forma natural y en mucha mayor cantidad en alimentos tales como legumbres, verduras, algunas frutas, pescado, carne, huevos, etc… De forma que como consejo personal, mejor adquirirlas consumiendo en la dieta estos productos.

Si vemos la parte trasera del NUEVO paquete de Actimel podemos observar lo que se ve en la siquiente de las fotos que tomé:

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Siguen diciendo que ayuda al sistema inmunitario. Pero en otro recuadro dice que es POR LAS VITAMINAS. Lo especifican en pequeño en la parte de atrás. Cuando por delante lo que siguen anunciando en grande es el L. Casei. Y por desgracia es lo que de forma supuestamente fraudulenta han publicitado históricamente y lo que la gente a pie de calle sigue y seguirá creyendo…

Y, ¿qué ocurre con el Equipo Actimel entonces? :( Bueno, estos simpáticos personajillos que aparecen con escudos defendiendo cosas son otro ejemplo más de inducción a la confusión. Pero a mi me preocupa la chica del equipo… Son 3: Ele, Casei, y una chica que ha cambiado de nombre varias veces… Se llamó “Imunitass”, luego “Defensis”, y ahora le han puesto, según veis en la última de mis fotos: “Nitass”. pobrecilla… Estos publicistas y estas leyes están destruyendo las ilusiones de los niños…

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Bueno, y esta es la historia de mi estancia en el supermercado que queria contaros. Ahora sí, podéis ver el video de la charla, muy interesante, donde analiza las bebidas energéticas y otro tipo de productos de consumo desde la siempre crítica mirada de nuestro cuasi paisano. Y aquí, él mismo os cuenta la historia del Actimel con mucho detalle y mucho mejor que yo. Con ojos de un Químico crítico.

PD: Hay mucha gente a la que las directrices, normas y sentencias de la EFSA les sientan fatal. Hace poco recibí una solicitud de una página de Facebook de nombre “Petición a favor de la protección de la salud natural que quieren prohibir” y cuando la acepté y entré en su contenido ví que protestaban por las nuevas normas de la EFSA, organismo que, según ellos, es muy exigente y no aprueba peticiones de propiedades para determinadas sustancias y según manifiestan, esto es una forma de prohibir la sanidad natural…. Como les dije a ellos: “Cualquier remedio, por natural que sea debe demostrar sus propiedades. Señores, lo natural está muy bien, pero no inventemos propiedades mágicas”.

El cangrejo Samurai (Heike)


Voy a contar la ya conocida historia de los cangrejos Heike. Sigue habiendo gente que la desconoce y me parece lo suficientemente curiosa como para explicarla aquí. Por ser un ejemplo fantástico de las interpretaciones humanas de los procesos evolutivos y de hasta que punto actúa la selección natural/artificial.

Pongámonos en contexto para conocer cómo surgió esta especie tal y como la conocemos hoy en día.

Corría el siglo XII en Japón y desde hacía muchos años dos clanes Samurais estaban en guerra. Una guerra larga y sangrienta. Los clanes rivales eran el Heike y el Genji que luchaban por el trono imperial que en esos momentos ostentaba oficialmente un niño de 7 años.


En el año 1185 tuvo lugar la decisiva batalla naval en Dan-no-ura, una región situada en el Mar Interior del país nipón, fue el día 25 de Abril y el clan de los Heike fue claramente superado en número y en estrategia. Hubo una gran matanza, pero por el sentido del honor japonés que reinaba en aquella época, muchos de los guerreros, al ver perdida la batalla, decidieron saltar al mar y morir ahogados y no en manos del enemigo.

Pues bien, cuenta la leyenda que los miles de Samurais que murieron en aquellas aguas aún se pasean por allí en forma de espectros. Como suele ocurrir en lugares históricos en los que ha habido violentas y/o épicas muertes, el sentimiento humano del “mas allá” unido al patriotismo, al honor, o al misticismo o creencias religiosas siempre les otorga el atributo de “sagrado” a estos lugares y suelen surgir mitos respecto a ellos. Cementerios humanos, fantasmas, etc…

El caso es que en este mar. Justo en el lugar de la batalla y alrededores. Ocurrió algo asombroso y que parecía confirmar toda la leyenda. Con el paso de muchos años e incluso siglos se encontraron cada vez más cangrejos cuyo caparazón era exacto al de la máscara de un guerrero Samurai. Impresionante, ¿no?. Observad la imagen de abajo. Obviamente se aprecia que tiene una morfología de cara. De cara con facciones rasgadas. Y de cara con una expresión muy muy similar a la máscara Samurai. Este tipo de cangrejos eran tremendamente abundantes en el lugar de los hechos, y sólo en ese lugar. ¡Increíble!

El cerebro humano es muchas veces débil y se hace permeable a las explicaciones espirituales. El escepticismo es comúnmente minado en busca de explicaciones fáciles -aunque infundadas-. ¡Miles de Samurais habían muerto en una terrible batalla allí y justo allí mismo empiezan a aparecer cangrejos con una cara de guerrero en su caparazón!

Pero como siempre, existe una explicación para esto. Y una explicación real y científica.

¿Por qué ocurrió aquello?

Pues bien, tras aquella batalla, toda la zona quedó consternada, y en un Japón del siglo XII con altas creencias espirituales, los pescadores que se encontraban a la orilla del mar en los días/semanas/meses/años posteriores cuando pescaban algún cangrejo de esta especie, y estando tremendamente predispuestos a visiones espectrales de los ahí fallecidos, si veían un atisbo de una imagen parecida a una cara humana inmediatamente devolvían al animal al mar, quedándose como únicas presas a aquellos que no tenían una morfología “sospechosa”. Cada vez los pescadores iban desechando los cangrejos con un criterio más estricto, debido a las necesidades alimenticias, a que quedaban progresivamente menos cangrejos sin ningún tipo de similitud a una cara, y a que el tiempo iba diluyendo los hechos y no estaban tan sensibilizados a ver formas de Samurai si no eran muy claras. De forma que sólo se dejaban en libertad, progresivamente, los que iban teniendo un aspecto más y más parecido al de una máscara Samurai.

Ocurrió un maravilloso proceso de selección natural/artificial (los que me seguís sabéis que soy reacio a utilizar el término ‘artificial’. Incluso en este caso). Sólo tenían descendencia los cangrejos que no eran pescados, aquellos que en sus genes tenían codificada esa forma de caparazón, cada vez más y más perfeccionada, indirectamente por los pescadores, y directamente por el proceso evolutivo.

¿No es una historia curiosa?. Lo que parecia confirmar un hecho místico fue realmente al revés. El hecho místico en sí (que existía en la cabeza de la sociedad nipona de la zona) era el que había modificado la realidad y no al contrario. Un meme había modificado un acervo génico.

El Drago Milenario


Este año, en la semana de la Ciencia, presentamos junto a ‘Hablando de Ciencia‘ un corto titulado ‘El Drago Milenario’. Tras el éxito del largometraje del año pasado ‘Del mito a la razón‘, volvemos a la carga con estrenos por toda España. Yo personalmente me encargaré de la presentación en Málaga. Que será el próximo 20 de Noviembre de 2012 a las 18:30h en el Centro de Ciencia Principia.

PD: También se proyectará el corto ‘El bosón de Higgs’.

Sobre los perros


Voy a hablar un poquito sobre los perros.

Los perros (Canis lupus familiaris) son mamíferos carnívoros domésticos de la familia de los cánidos. Esta familia incluye entre otros a los zorros, coyotes y lobos. Como es conocido, es de este último animal del que procede el perro. Más concretamente de la especie del Lobo gris. Los restos fósiles y diversas investigaciones genéticas han determinado que hace aproximadamente unos 100.000 años uno -o unos- de estos lobos grises se acercó más de lo habitual a un grupo de humanos, quizás movido por la necesidad de alimento, quizás por enfermedad, o por curiosidad inusual. Debió recibir cierto feedback o cierta aceptación y decidió volver, una vez, y otra, hasta que fue integrado en la manada de Homo sapiens en un acto hasta la fecha inédito, conviertiéndose en -dicen- la primera mascota de la historia. Todo esto ocurrió en Asia.

Pero estamos hablando de lobos. El perro en sí podemos considerar que formaba parte de comunidades humanas -según las evidencias a día de hoy- desde hace unos 31.000 años. Durante el proceso de domesticación del lobo-perro muchos cambios evolutivos se produjeron para adaptar a este animal a su nuevo entorno. Ciertas características iniciales fueron desapareciendo y otras nuevas iban incorporándose al fenotipo del animal. Los criterios para la supervivencia habían cambiado drásticamente y ahora lo que les hacía mas aptos o menos para sobrevivir eran otras cosas. Por ejemplo, su sistema digestivo cambió y pasaron de ser carnívoros a omnívoros.

Pero existen otras características que los perros adoptaron y que son muy interesantes, algunas propias de cualquier animal domesticado:

  • La carencia de agresividad hacia el hombre. Al convivir con él debían ser pacíficos por lo tanto sólo aquellos que tenían una convivencia constante y pacífica tenían grandes posibilidades de sobrevivir y tener descendencia con las mismas características.
  • La adaptación a la alimentación humana. Modificando su espectro de nutrientes.
  • La adaptación a los nuevos refugios. Haciendo en muchos casos innecesario el pelaje o camuflaje.
  • Adaptación sensorial. Al no depender de la caza y ser en cierto modo carroñeros, sus sentidos perdieron algo de precisión.
  • La empatía con el ser humano [sobre esto me detendré al final del post].

Pero la forma en la que ha evolucionado este animal no es fruto únicamente de una nueva asociación de cierta simbiosis con otra especie. El hombre ha intervenido mucho en ello. Desde siempre hemos tratado de aprovechar lo que ciertos animales nos aportaban para que nos “echasen una mano con nuestras cosas”. De modo que se comenzó a adiestrar a los perros para tareas como:

  • La caza
  • El cuidado de ganado
  • Perros guía (más recientemente)
  • Perros para rescates en alta montaña
  • Perros policía

Cada uno de estos adiestramientos se realizaba generación tras generación. Es decir, los mejores ejemplares de estos animales, los que cumplían mejor su función en el campo para el que se les estaba entrenando, eran luego los que tenían descendencia, transmitiendo sus genes de ‘buen cazador’, ‘buen pastor’, etc… y mejorándolos generación tras generación por este proceso selectivo. Hasta el día de hoy en el que tenemos perros totalmente expertos y eficientes en su “profesión”. Pero la cosa no queda ahí. También se han moldeado (como el que tiene un torno con barro y va dando pequeños roces en cada vuelta para conseguir poco a poco la forma que quiere, pero a nivel genético) a esta especie animal para obtener aspectos físicos determinados: razas concretas por mera estética. De ahí que hoy en día existan más de 900 razas de perros. Dicen que es el mamífero del que más razas se conocen. Incluso hay concursos de belleza, donde los ejemplares van siendo cada vez más ‘perfectos’ estéticamente (aunque a veces a nivel orgánico les suponga algunos problemas).

Todo este proceso de cambios fisiológicos, para mí, es una prueba brutal del proceso evolutivo y de su funcionamiento, de la teoría de la evolución y de como una especie se transforma en otra (es más fácil verlo por ejemplo en bacterias, pero para la gente que no tiene un microscopio a mano y aún duda de la evolución [¿la hay?] esto debería ser una prueba definitiva). En el libro “Evolución: El mayor espectáculo sobre la tierra“, Richard Dawkins habla sobre algo parecido a lo que yo comento (domesticación de animales) pero usa el término “selección artificial” para hacer referencia al hecho de que es un proceso similar al de la evolución biológica natural pero guiado por la mano del hombre. No estoy de acuerdo con esto. Para mí es selección natural pura y dura. La selección natural es la que se ha producido históricamente y en la que una especie se adapta al entorno: a las condiciones climáticas, a la tasa de depredadores, a la cantidad de alimento del entorno, y también a las posibles simbiosis. Por ejemplo, podemos ver como los colibrís tienen el pico que tienen para poder acceder al néctar de determinadas flores. ¿Esto es selección artificial porque la planta le ha obligado a cambiar?. No debemos olvidar que somos un animal más y el hecho de que otra especie cambie porque nosotros consideramos más útil que sea así no deja de ser algo natural, lo mismo que ha pasado y pasa siempre entre seres vivos.

Bien, para terminar voy a centrarme en la empatía de los perros. Como animal de compañía puede resultar obvio que aquellos que fuesen capaces de empatizar más con los humanos serían conservados dentro del acervo, serían los que los hombres perderían su tiempo en cruzar y obtener descendencia y mejorarían genéticamente generación tras generación con este filtro. Hace unos años recuerdo que me interesé mucho por un hecho: Cuando a un perro le tiras un palo y te lo trae, el cerebro del perro segrega sustancias que le producen placer. Esto me parece asombroso. Objetivamente, el perro no obtiene un rédito por ello. No le sirve de alimento. No le sirve para procrear. Pero el perro disfruta jugando con el humano. Y, ¿por qué?. Pues precisamente porque le fue -y le sigue siendo- muy útil indirectamente para su supervivencia, ya no individual, sino como especie, o apurando más y entrando de nuevo en el terreno pantanoso que tanto me gusta, como conjunto de genes. Los perros que se prestaban a jugar -porque en su material genético ponía que jugar les liberaba neurotransmisores agradables- eran los más apreciados por los humanos y, una vez más, los que tenían mas probabilidad de tener descendencia. Me parece fascinante.

Y por último, algo muy interesante, leí el otro día un artículo titulado ¿Por qué los perros sienten nuestro dolor?. En él se afirmaba que el hecho de detectar el malestar en un ser humano y acudir a reconfortarlo es una función cerebral de los perros. Y está claro que en multitud de ocasiones, cuando un humano llora, su perro acude, le lame, le apoya la cabeza cerca… Han desarrollado esa valiosa función por los mismos motivos que el resto de ellas. Diversos estudios han concluido que es el animal que más empatiza con el ser humano, incluso por encima del mismo humano. Deborah Custance, componente de uno de los últimos estudios llevado a cabo en el Departamento de Psicología de la universidad de London Goldsmiths, decía en Discovery News: “Creo que existen motivos para pensar que los perros podrían ser más sensibles a las emociones humanas que cualquier otra especie”. “Además” añadió, “aquellos perros que manifiestan una respuesta sensible a nuestros indicios emocionales podrían ser aquellos con más posibilidades de convertirse en mascotas y ser criados para tal fin”. El experimento consistió en fingir dolor y malestar delante de diferentes perros de diversas razas. El 90% acudió a dar consuelo al humano, fuese su dueño o no. De modo que concluyo este post con el tópico de que el perro es el mejor amigo del hombre. Si, un amigo que hemos creado a medida.

¡Disfrutad de vuestra simbiosis, aquellos que la tengáis!

PD: La imagen de la entrada corresponde a mi perro y ha sido tomada por mi. Galería Flickr: Anibal_Bueno

Diseño Inteligente


“Dios les bendijo, y les dijo: creced y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla, sed dueños de los peces del mar, las aves del cielo, y todas las bestias que se mueven sobre la Tierra”. Génesis 1:28

Con estas frases del libro del Génesis, La Biblia da por hecho que el Homo sapiens (así como el resto de seres vivos) fue diseñado por un ser superior y con un fin concreto.

Fue en 1859 cuando Charles Darwin publicó “El Origen de las Especies”, donde detallaba la famosa “Teoría de la Evolución” que ha sido corroborada posteriormente por pruebas en los ámibos: paleontológicos, embriológicos, genéticos, biogeográficos, anatómicos y celulares. Pese a ello, hoy en día, aún son millones de personas las que siguen creyendo que los seres vivos fueron diseñados. Según el Eurobarómetro, en España el porcentaje de personas que apoya esta teoría es del 16%. En EEUU ese porcentaje es alarmantemente mayor y ronda el 42%. En los estados más conservadores (p.e. Texas) existe una continua contienda legal entre científicos y creacionistas para incluir o no el concepto “diseño inteligente” como alternativa a la evolución en las clases de ciencias en las escuelas.

La gran mayoría de los científicos rechazan las afirmaciones sobre diseño inteligente por su falta de base sólida. La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos clasifica el diseño inteligente como pseudociencia. A pesar de ello, los movimientos en apoyo del diseño inteligente han logrado suscitar una movilización política en Estados Unidos con seguidores, incluidos algunos miembros de las cámaras legislativas, que abogan por la inserción de esta teoría en los programas de educación como si fuera una teoría alternativa a la evolución. Se trata de los mismos sectores que han militado desde hace tiempo por la supresión de la enseñanza de la evolución biológica o por la introducción en paralelo, “con el mismo tiempo”, de la cosmogonía bíblica.

En 1999 se inició en Estados Unidos el movimiento conocido como “Estrategia de la cuña” que consistió en una lucha activa con origen en el Discovery Institute que pretendía combatir el materialismo científico de la teoría evolutiva y sustituirlo por las convicciones cristianas en torno al diseño inteligente. Tras la publicación del “Documento Wedge” muchas autoridades de todos los campos se unieron a esta causa.

En Enero de 2005, en el distrito escolar de Dover (Pennsylvania), Estados Unidos, los estudiantes de bachillerato debieron escuchar la lectura de un texto en el que se explicaba la existencia de ideologías alternativas a la teoría de la evolución, en particular el diseño inteligente. Dado el carácter polémico de la decisión, se permitió que los padres solicitaran la no presencia de sus hijos durante la lectura del texto. Debido a su origen no científico, algunos profesores de biología se negaron a leer el texto argumentando su falta de base y su estrecha relación con el creacionismo. Este hecho produjo que posteriormente, en una demanda presentada por un grupo de padres al consejo escolar del distrito, el juez federal dictaminara como “inconstitucional la enseñanza del diseño inteligente en las escuelas por ser un ‘argumento religioso’” y que “es una redenominación del creacionismo, no una teoría científica”.

La teoría del diseño inteligente surgió en Estados Unidos en 1987 y se basa en 3 argumentos:

1.- Universo bien afinado: cada ley física es precisa y exacta para posibilitar la existencia de vida. [Error: Se trata de un argumento tautológico. La vida existe porque el universo la sustenta. Otros universos con otras leyes físicas podrían sustentar otro tipo de materia y/o vida]

2.- La complejidad irreductible: los sistemas bioquímicos suelen ser complejos y  si alguno de sus componentes falla el sistema queda inutilizado. [Error: Es un argumento falaz. Cada vez hay más datos sobre partes anatómicas y/o metabólicas prescindibles, sustituibles, redundantes, incompletas, etc...]

3.- La complejidad específica: cualquier combinación que sea específica (sirva para algo) y compleja (de elevada precisión) no puede ser fruto del azar. [Error: Se asume que la evolución actúa como mero azar. Obviamente es imposible que la secuencia de ADN de un Homo sapiens surja de la nada aleatoriamente, pero el proceso es conservativo, mantiene los cambios que favorecen, por propia supervivencia individual, y así a lo largo de millones de años se llega inevitablemente a una mayor perfección].

Por último, cabe destacar que si uno de los principales motivos que lleva a pensar en un diseño superior es la perfección del producto final, es decir, de nosotros. Ese dieño debería habernos hecho lo mejor posible. Pero estamos llenos de imperfecciones que nos hacen vulnerables y propensos a la enfermedad.

“El cuerpo humano es un puñado de imperfecciones, con protuberancias inútiles por encima de orificios nasales, dientes cariados y terceros molares proclives a dar problemas, pies doloridos… espaldas propensas a lesiones y una piel desprotegida y delicada, susceptible de cortes, mordeduras y quemaduras solares. Somos torpes cuando corremos y sólo poseemos un tercio de la fuerza de los chimpancés, animales mucho más pequeños que nosotros” Paul Wesson.

La evolución no busca la perfección. Simplemente sucede.

PD: Este post es el guión de un corto audiovisual escrito por Anibal Bueno y que será presentado en breve a través de Hablando de Ciencia.