La cima


Llegué a la cima hará un par de dias. Según la planificación inicial debería estar ya descendiendo, sin embargo no puedo evitar el seguir sentado contemplando la luna. Esa misma luna que tantas noches ha compartido conmigo y a la que tantas cosas le he preguntado a lo largo de mi vida… Esta noche era diferente. Esta noche desde la tranquilidad de aquella montaña me sentía especialmente conectado a ella.

Los pocos compañeros de viaje que había tenido en el ascenso ya no estaban a mi lado y si lo estaban yo no era capaz de percibirlos. De cualquier forma Sigue leyendo

Forever Young


Recién cumplidos los 30 años es momento para pensar. No digo mucho, simplemente pensar un poco. Unos segundos.

Desde siempre, desde que yo recuerdo, he pensado que la juventud era algo que no terminaba nunca. O en su defecto, que terminaría, pero un dia muy muy lejano… Pues bien, ese día ha llegado. El carnet joven no me vale. En alguna ocasión me llaman “señor” por la calle. He sobrepasado la edad recomendada para donar semen. Mis amigos se casan, algunos incluso tienen hijos. Y yo, sigo con la misma mentalidad que con 20 años. Para mi siempre la urgencia de mis deseos inmediatos ha sido una prioridad, sin dejar de pensar en el futuro, pero con la visión puesta en el ahora y en mis necesidades. Hoy por hoy esto sigue siendo exactamente igual. A diferencia de que he desarrollado una capacidad para valorar otras cosas: las personas que me rodean, las circunstancias, la familia, los amigos. Ya no aguanto las fiestas como con 18 años. Mi capacidad de recuperación física y mental es más lenta. A pesar de todo me considero una persona más completa que hace 10 años y con el espíritu intacto. Aunque todo a mi alrededor cambie yo no veo el motivo para cambiar cuando mi objetivo sigue siendo el mismo: Experimentar, descubrir y vivir. De ahi que esté como pez en el agua trabajando como investigador y de ahi tambien mi necesidad constante de viajar y conocer gente, de probar cosas y de seguir exprimendo al máximo cada uno de mis sentimientos y mis emociones. Atrapado con 20 años en un cuerpo de 30. Puede… ¿A quien le importa?.

Replegando las alas


Volvió a salir el sol, tras una larga noche de 3 meses, sólo iluminada por algun relámpago procedente de las numerosas tormentas que se sucedieron. En cuanto noté el primer rayo de luz solar en mi rostro busqué un lugar cercano para posarme. Llevaba toda la noche volando, pero no fue hasta que plegué mis alas cuando me dí cuenta de lo cansado que estaba, de lo condolidas que las tenía, de hecho estaban llenas de grietas, el sólo reflejo de la luz del sol en la luna habia sido suficiente para resquebrajarlas en parte. Fue entonces cuando entendí que volar tanto y tan alto tiene un precio que no se si estoy dispuesto a pagar.

Me acomodo sobre la roca más alta de la oscura montaña para ver amanecer. Disfruto de cada momento de esa espectacular salida de sol. Por un instante pienso que no es necesario quemar mis alas, que quizás lo más sensato sea replegarlas e ir a pie, como hace la gente, y como yo siempre había hecho anteriormente. Pero pronto me doy cuenta de que estoy ahí sentado simplemente para recuperar el aliento y para ser consciente de que el sol puede quemar mis alas, será cuestión de controlar la altura del vuelo…..

The End


Todo el Universo se venia abajo poco a poco…. Iba desapareciendo delante nuestro. Tal y como ocurria en “La historia interminable” cuando Fantasía se descomponía lentamente. La Emperatriz Infantil en este caso se trataba de una princesa, alojada en un castillo que también iba a desaparecer…. Yo intuía que sería lo último en desaparecer, pero sin duda también quedaría reducido a cenizas.

Casualmente también contamos con un personaje similar a Fuyu, aunque no es capaz de volar… y todo esto ambientado con de una lúgubre niebla y la canción “The End” de “The Doors” como banda sonora…

Desconozco como he llegado ahi, solo se que ya había estado antes…. no recuerdo cuando ni por qué…. pero se que en mi cabeza tengo asociado aquel lugar a una especie de sabor metálico y amargo a la vez….

Recuerdo como se levantó todo aquel Imperio, ¿por qué lo recuerdo?. Tal vez yo estaba alli cuando ocurrió…. El caso es que mientras pienso, mientras intento recordar, el tiempo corre en nuestra contra, es el Universo mismo el que esta eclosionando…. La princesa continua en su castillo… No parece importarle….. Mientras a nosotros nos empieza a faltar el oxígeno. Es como si el cielo fuese cayendo hacia nosotros poco a poco, comprimiendo el aire y dejando cada vez menos a disposición de nuestros pulmones… se hace poco a poco más denso…

Nos acercamos a la princesa. Presenta una cruel sonrisa en su cara. Pienso que igual tiene algo que ver con la destrucción de su propio Imperio. Empiezo a desfallecer sobre una cama blanca… parece que pierdo el sentido, lo veo todo borroso. Entonces descubro que efectivamente es ella misma la que está desintegrando todo lo que nos rodea. Con su brazo ejecutor me cierra los ojos poco a poco mientras me susurra al oido…: “No te preocupes, hay vida despues de la muerte…”. Estas fueron las penúltimas palabras que oí. Las últimas fueron centésimas de segundo después provinientes de Jim y decian así: “I’ll never look into your eyes again…”